Club centenario y con una arraigada historia en la liga española, la Real Sociedad es el sexto equipo que más jugadores ha aportado a la Furia Roja. Además, no ha competido nunca en una división inferior a la segunda, y sus gestas deportivas han dado lugar, incluso, a disputas poéticas entre Rafael Alberti y Celaya. Fuertemente enraizado en la sociedad vasca, en las filas de este club centenario llegó a jugar uno de los grandes escultores del siglo XX, Eduardo Chillida, portero titular a principios de los años 40.
A lo largo de sus 102 años de historia, el equipo 'txuri-urdin' (blanco y azul en vasco) ha pasado por épocas gloriosas, como la de los años 80, y por graves crisis económicas y deportivas, pero nunca ha perdido el apoyo de una afición incondicional que sigue recordando a los Bienzobas, Górriz, Arconada o Satrústegui, auténticas leyendas del fútbol español, y que sueña con las nuevas perlas de una cantera de la que han salido en los últimos años jugadores como el campeón del mundo, Xabi Alonso.
El nacimiento de una institución El “foot-ball” llegó a San Sebastián a comienzos del siglo XX de la mano de los jóvenes que regresaban de trabajar o estudiar en Inglaterra, y su excelente acogida propició la creación, en 1903, del primer club de la ciudad, el San Sebastián Recreation Club, germen de la Real Sociedad actual, pero aún sin validez oficial. De ahí que, para poder participar en la Copa del Rey, los futbolistas tuviesen que inscribirse con el nombre de un club ciclista que sí figuraba en los registros oficiales de entidades deportivas. Así es como la Real conquistó su primer título en 1909; con un nombre que no era el suyo. Tras el éxito logrado, los responsables del equipo se decidieron a fundar definitivamente el club, que solo un año después, en 1910, recibía el título de “Real” de manos del rey Alfonso XIII.
La forja de una leyenda
A lo largo de las décadas siguientes, el conjunto 'txuri-urdin' protagonizó grandes enfrentamientos en Liga y Copa con otros históricos como Real Madrid, Atlético de Madrid, Barcelona, y su máximo rival regional, el Athletic de Bilbao; pero también sufrió importantes crisis deportivas que llevaron al equipo a reiterados descensos y ascensos de categoría.
El palmarés de la Real Sociedad no sumó nuevos trofeos hasta comienzos de los 80, sin duda la época más gloriosa del club. Bajo la batuta de Alberto Ormaetxea, una excepcional generación de jugadores, surgidos en su mayoría de la cantera, llevó a la Real a la conquista de dos Ligas (1981 y 1982), una Supercopa de España y a disputar las semifinales de la Copa de Europa.
Todo comenzó en la temporada 1979-1980, cuando la Real quedó subcampeona de Liga estableciendo un récord de 32 partidos invicta que aún nadie ha logrado superar. Su portero y líder, el mítico Luis Miguel Arconada, se hizo con su primer Trofeo Zamora al guardameta menos goleado. El primero, porque las dos temporadas siguientes, las de los triunfos en Liga, también repetiría. Su seguridad bajo palos era tal que se hizo famoso un cántico de la afición blanquiazul que decía: “No pasa nada, tenemos a Arconada”. Junto a él, jugadores también formados en el filial realista como Satrústegui, Perico Alonso, López Ufarte, Górriz, Zamora o un joven José Mari Bakero llevaron a la Real Sociedad a vivir sus mejores años.
Tras el subcampeonato llegaron la primera liga, que se conquistó gracias a un agónico tanto de Zamora en la una última jornada que permitió al equipo superar en la tabla al Real Madrid, subcampeón; y la segunda. En esta ocasión, de nuevo la afición tuvo que esperar hasta el final para cantar el alirón, pero la recompensa fue doble, al hacerlo con una victoria en casa ante el Athletic.
Este ciclo glorioso continuó con la conquista de la primera edición de la Supercopa de España en 1982 y la buena actuación desarrollada en la Copa de Europa, donde sólo el futuro campeón, el Hamburgo alemán, pudo frenar en semifinales a los chicos de Ormaetxea. En 1987, ya con John Benjamin Toshack en el banquillo, la Real conquistó su último título hasta la fecha, la Copa del Rey, y dos años después, la retirada de dos mitos como Arconada y Zamora, marcaría el fin de este ciclo glorioso.
En la actualidad Los últimos años del equipo han sido difíciles, sobre todo la temporada 2006-2007, que terminó con el descenso a segunda tras 40 años seguidos en la máxima categoría, a la que regresaría tres años después. En contraste con ello, hay que destacar el subcampeonato de Liga conseguido en 2003 de la mano de una gran plantilla con canteranos como Xabi Alonso y De Pedro y figuras extranjeras como el turco Nihat o el serbio Kovacevic.
El Estadio Desde 1993, la Real disputa sus partidos en el Estadio Municipal de Anoeta, con capacidad para 32.000 espectadores. Se trata de un estadio moderno que cumple con todos los requisitos de los estadios 5 estrellas de la UEFA, por lo que podría albergar una final de la Liga de Campeones. Sin embargo, muchos aficionados no pueden evitar añorar el antiguo Atotxa, un coqueto estadio de estilo inglés que albergó los partidos de la Real durante más de 80 años y en el que el equipo cosechó sus mayores éxitos.
Inaugurado oficialmente en 1913 con un derbi entre Real Sociedad y Athletic de Bilbao, el primer gol de Atotxa fue anotado por el mítico delantero rojiblanco, Rafael Moreno 'Pichichi', de quien recibe el nombre el trofeo que cada año distingue al máximo goleador de la Liga española.